El Bronx es la perspectiva. Nueva York es la misión.
Vemos las luchas de los neoyorquinos a través de la perspectiva del Bronx. Escuchamos las preocupaciones de los neoyorquinos. Y luchamos por todos los neoyorquinos. Ese es el trabajo, y hacia aquí nos lleva.
Un hogar que puedas pagar y conservar
La vivienda es un derecho, no un lujo. Vamos a construir más viviendas asequibles, proteger a los inquilinos y detener el robo de escrituras de casa, para que las familias que levantaron nuestros vecindarios puedan quedarse en ellos.
Vecindarios de los que estamos orgullosos
Cada neoyorquino merece sentirse seguro en su vecindad. Seguiremos invirtiendo en seguridad comunitaria, calles limpias y áreas verdes, y seguiremos arremangándonos junto a los vecinos para lograrlo.
Jóvenes que aprenden, trabajan y lideran
Escuelas fuertes, STEAM y las artes, programas después de la escuela y cuidado infantil con el que las familias trabajadoras puedan contar. Y un desarrollo laboral de verdad: alianzas con sindicatos, empleadores y programas de capacitación que abran caminos claros del aula escolar a buenos empleos para los jóvenes.
Buenos empleos y una oportunidad justa
Caminos de formación sindical y vocacional, y apoyo real para los pequeños negocios que mueven nuestra economía y crean empleos locales.
Acabar con la pobreza de los veteranos
Nadie que haya servido a este país debería pasar trabajo para poner comida en la mesa o mantener un techo. La Campaña para Acabar con la Pobreza de los Veteranos de Landon lucha por la vivienda, los empleos, los beneficios y la atención que los veteranos se ganaron, y por dignidad y seguridad para las personas mayores que construyeron Nueva York.
Atención al alcance de todos
Atención médica preventiva y asequible, cerca de casa, y apoyo a las enfermeras y trabajadores de la salud que cuidan de nuestras comunidades.
Si no te cuentan, no te escuchan
El censo decide nuestra representación y la parte justa de fondos que nos toca. Por eso Landon aseguró fondos para crear una oficina estatal dedicada al censo, y por eso seguirá luchando hasta que cada neoyorquino, en cada vecindario, sea contado.